El SPAM me repugna

Siento que hemos llegado a punto extremo del SPAM donde los mails no deseados exceden al viagra, las medicinas y la elongación peneana.

Últimamente he recibido cientos de mails con ofertas navideñas, vacacionales e incluso ofertas de apertura de comercios y demás productos más bien locales. Sería lógico recibir ese tipo de mails habiendo enviado uan solicitud o habiendo realizado una suscripción, pero todos llegan de sitios o lugares que jamas he visto en mi vida, lo cual lo convierte en un claro SPAM.

El problema con esto no es el SPAM en si, sino que demuestran con total claridad ser spammers amateurs o pequeños spammers, que ofrecen su casa de fin de semana en alquiler o nos muestran que han abierto una nueva vinoteca.

Es decir que el spam ha dejado de ser obra de «profesionales del correo no deseado» para transformarse en una herramienta de fácil acceso para cualquier usuario que ronda por la web.

Es bueno que todos los usuarios de la web tengan acceso a servicios de los más variados, pero quiero decirles a los que se encuentran incursionando en el spam para niños que lo único que generan es rechazo hacia sus productos.

La formula reflejada en estos actos me da una cuenta bien fácil:
usuarios normales + spam = hipocresia.

Si tú, tienda de zapatos, empresa de turismo, dueño de casa de fin de semana, vendedor de lamparas de bajo consumo, no aceptas el spam en tu casilla, tampoco lo envies!

Nadie desea comprar tus productos, por eso estas en «Correo no deseado».

Lamentablemente hemos ingresado en una etapa donde, perdonando la expresión, cualquier perejil acepta el uso de spam y por eso lo practica.

Malditos vendedores de bases de datos, servidores no controlados y software de envio masivo.

Aclaración: la recepción diaria de spam no es algo que me quite el sueño en mi caso, osea que este post NO es reflejo de una bronca momentanea.